Cadena de producción sonora
Trabajamos por etapas. Antes de encender el primer micrófono hay una conversación de preparación; durante la sesión se registra todo por separado; después viene la parte más larga, que es escuchar y editar a mano. Cada servicio se puede tomar por separado o como recorrido completo de temporada.
La sala está forrada con paneles absorbentes y suelo de goma para cortar la reverberación de las paredes. Se graba con micrófonos dinámicos sobre soportes de mesa, uno por voz, más un cuarto canal de ambiente que nunca se apaga. Ese canal es el que después permite recuperar el sonido de la silla, el vaso de agua o una risa fuera de micrófono. Las sesiones largas se dividen en bloques de cuarenta minutos con pausa real, porque una conversación de dos horas sin descanso se nota en la voz del invitado.
Cada persona queda en su propia pista desde el primer minuto. Eso permite corregir un golpe de mesa en la pista del entrevistador sin tocar la respuesta del invitado, o bajar el aire acondicionado solo en el canal de ambiente. Se entrega el proyecto con las pistas separadas y nombradas, no un archivo plano imposible de arreglar después. Si el episodio se va a reeditar dentro de un año, la sesión sigue siendo utilizable.
Cortamos a mano, escuchando. No aplicamos reducción de ruido agresiva ni compresión que aplaste la dinámica. Las pausas donde el invitado piensa la respuesta se quedan; las repeticiones que forman parte de su manera de hablar también. Lo que sí se limpia son los errores técnicos: chasquidos, roces de ropa sobre el soporte, un celular vibrando en la mesa. El resultado suena a conversación, no a locución.
La transcripción automática sirve como borrador, nunca como entrega final. Se revisa palabra por palabra con el audio al lado, se corrigen nombres propios, marcas de taller y términos de oficio que el software suele destrozar. Después se envía al entrevistado para que confirme datos y añada lo que quiera precisar. Esa versión corregida es la que alimenta las notas de episodio y los enlaces a los proyectos que menciona.
Antes de grabar preparamos un guion con preguntas abiertas y márgenes anotados: por dónde entrar, qué tema dejar para la segunda mitad, qué momento conviene no interrumpir. La ficha del invitado recoge su oficio, años de trabajo, el lugar donde atiende y los proyectos que quiera difundir. No es una entrevista improvisada ni un cuestionario rígido; es una estructura que se puede romper cuando la conversación lo pide.
Definimos la cortina de entrada, las transiciones y el cierre de cada episodio con formas de onda como recurso gráfico y una paleta sobria de ámbar y verde oliva sobre negro mate. Al final de temporada se entrega el paquete completo: episodios masterizados, transcripciones corregidas, notas publicables y los enlaces a los proyectos de cada entrevistado. Si tienes una historia de oficio que nadie ha grabado bien, escríbenos y agendamos una sesión de prueba.
Puedes revisar cómo se aplica todo esto en un caso grabado a pie de puesto o ver el detalle técnico en capacidades del estudio.
Formatos de producción
No todos los relatos necesitan lo mismo. Algunos piden una conversación larga en cabina, otros exigen salir al taller o al mercado para no perder el sonido del lugar. Estos son los tres modos con los que trabajamos una temporada, y cada uno cambia el número de voces, los días de grabación y el tipo de edición que se entrega.
Una entrevista de dos a tres horas con un solo invitado, grabada en multipista con micrófonos dinámicos sobre soportes de mesa. Sirve para probar cómo suena una voz antes de comprometer una serie completa. Entregamos el audio bruto, una mezcla editada a mano y la transcripción corregida con el entrevistado.
Ver capacidades técnicasEntre seis y diez episodios con invitados distintos, todos grabados en la misma cabina tratada acústicamente para que el tono se mantenga de principio a fin. Incluye preparación de guion anotado, ficha de cada invitado, notas de episodio y enlaces a los proyectos que mencionan. La edición conserva pausas y muletillas reales.
Ver una temporada grabadaCuando el oficio vive en un taller, una cocina o un puesto de mercado, llevamos el equipo hasta ahí. Grabamos con micrófonos dinámicos y un tercer canal de ambiente para registrar el ruido propio del lugar sin limpiarlo después. Después se edita en cabina y se corrige la transcripción a mano con cada persona.
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